
No se pudo cargar la disponibilidad de recogida
"¿Cómo no lo han lapidado a usted, querido Rubén? Lo juro, lo merece. ¿Cómo? ¿Usted, nuestra gloria, la más alta voz de la raza hispana de América, clamado por la conquista? (...) ¡Oh poeta de buena fe descarriada! ¿Por qué canta usted a los yanquis, por qué echa margaritas a los puercos?"
¡Gracias por suscribirte!
¡Este correo electrónico ha sido registrado!